domingo, 30 de abril de 2017

Es raro. Últimamente pienso antes de decir cómo me llamo, o cuántos años tengo; ni siquiera me acuerdo mí documento, y me equivoco mientras canto una canción de Navidad. Cuesta, cuesta, pesa y supongo que será porque es difícil soltar, cambiar las cosas y las relaciones; saber que tenés un año más, y que cada vez falta menos para que todo lo que hiciste no valga nada. Hay gente que llora, gente que prefiere ahogarse en un mar de pensamientos tan profundos como para ahogarse, y tan débiles como para volar sobre ellos. Cansa llorar, cansa tomar mate; como cansa estar cansado; como esquivás tus sueños, como hacés que me tropiece una y otra vez con las mismas canciones que me hacen acordar a vos, que me llevan a tomar las mismas decisiones, que de alguna u otra forma termino mandándote un mensaje de voz que termina siendo cancelado y me hace pensar cómo me llamo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario