El reflejo se llega a ver, pupilas dilatadas deleitan un sueño robado, una lluvia de purpurina, un ensayo improvisado, un algo que trae a rastra palabras, que ni una, ni dos ni tres personas podrían detener.
El cielo se parte a la mitad, se divide, se desintegra y la gente opina, ella dice y él canta, nosotros pensamos.
Las luces a lo lejos resplandecen, la autopista se hace eterna y el espacio inunda. Llenando vacíos.
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