Es raro. Últimamente pienso antes de decir cómo me llamo, o cuántos años tengo; ni siquiera me acuerdo mí documento, y me equivoco mientras canto una canción de Navidad. Cuesta, cuesta, pesa y supongo que será porque es difícil soltar, cambiar las cosas y las relaciones; saber que tenés un año más, y que cada vez falta menos para que todo lo que hiciste no valga nada. Hay gente que llora, gente que prefiere ahogarse en un mar de pensamientos tan profundos como para ahogarse, y tan débiles como para volar sobre ellos. Cansa llorar, cansa tomar mate; como cansa estar cansado; como esquivás tus sueños, como hacés que me tropiece una y otra vez con las mismas canciones que me hacen acordar a vos, que me llevan a tomar las mismas decisiones, que de alguna u otra forma termino mandándote un mensaje de voz que termina siendo cancelado y me hace pensar cómo me llamo.
domingo, 30 de abril de 2017
jueves, 13 de abril de 2017
El reflejo se llega a ver, pupilas dilatadas deleitan un sueño robado, una lluvia de purpurina, un ensayo improvisado, un algo que trae a rastra palabras, que ni una, ni dos ni tres personas podrían detener.
El cielo se parte a la mitad, se divide, se desintegra y la gente opina, ella dice y él canta, nosotros pensamos.
Las luces a lo lejos resplandecen, la autopista se hace eterna y el espacio inunda. Llenando vacíos.
domingo, 2 de abril de 2017
Notas mentales #14
Te llevamos hasta la esquina, venían hablando de patacones; llovía, y era el momento preciso para mirar por la ventanilla. Te bajaste y una gotita te cayó en la cabeza, te quedaste un largo rato bajo la lluvia, nos íbamos alejando, te ibas haciendo más chiquito a medida que avanzábamos; la distancia te hacía ver como una hormiguita, una hormiguita mojada.