Me hizo quererte, me hizo extrañarte. Me hizo pensar. Pensar en lo rápido que pasa el tiempo, lo fácil que es que una foto salga quemada, las piedras que me hubiera ahorrado, si hubiera dicho: NO. Pero bueno, lo dicho, dicho está. Demasiados vidrios rotos, demasiados latidos por segundo, demasiados cordones desatados. Demasiado por hoy.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario