Llueve pesado, los relámpagos iluminan la ciudad como una cámara gigante. Primer Navidad sin ella; duele, no? Se hace pesado, se torna insoportable. El fino hilo que une el llanto, con la exageración se empieza a quebrar, pero eso es bueno, es bueno poder hablar de ella y llorar de risa, poder recordar momentos, poder mirar fotos y sonreír, poder, todo está en tu mente.
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