Hoy es una de esas noches en la que el cielo es amarillo, las nubes desaparecen, los árboles cobran vida, las luces se apagan, los fotógrafos trabajan, y la luna se borra del mapa. Cuesta, cuesta soltar el invierno, la ropa abrigada, las estufas, la lana, los labios paspados, las chocolatada calientes, todo. Pero hoy, hoy es una de esas noches en la que no se nota en que estación estás viviendo, el final de una, o el comienzo de otra.
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