Hoy volví, después de todo este tiempo. Volví, para verlo, para buscar revistas. Pensé que el dolor ya no dolía, que sus recuerdos, eran recuerdos y nada más, pero se vé que no. No contuve el llanto. 11 años, 11 años entrando, y saliendo, todavía no se abrir la puerta. Entrar a ese lugar lustroso, y no verla, me partió el alma. Qué más puedo hacer? No hay muchas opciones. Espero ansiosa esa escena en que nos reencontramos.